Para ti, ¿qué es un productor?

¿Qué es un productor en nuestro sector? Mucha gente desconoce qué ocurre detrás de la cámara y cómo se ha llegado a conseguir ese resultado audiovisual el cual, posteriormente, podemos ver a través de una pantalla y mediante una plataforma de exhibición, ya sea Youtube, como si es una sala de cine.

 

Hay gente que, incluso en plena formación para adentrarse en el mundo audiovisual, desconoce la figura del productor, una figura tan importante, precisa y tan desconocida por la gran parte de los habitantes españoles. Un vídeo de humor, un documental, un videoclip, videomarketing, videoblog, etc. todo producto audiovisual tiene su previa preparación. Esa previa preparación, que, dependiendo del producto audiovisual, puede empezar muchos meses antes del rodaje, se le conoce como el proceso de la preproducción.

 

Cualquiera puede pensar que, con solo tener una idea o con saber edición de vídeo – no sólo es saber cortar y pegar – ya puedes ponerte manos a la obra, coger una cámara y acción. Haciendo eso sólo vas a conseguir tener un día de rodaje caótico.

 

El productor se encarga de que todo llegue a realizarse y poder conseguir el resultado que visualizábamos en nuestra cabeza desde un principio. Para esto, el productor debe conocer todo acerca del mundo audiovisual – cámara, iluminación, sonido, guión, dirección, etc. – porque, aunque él no sea operador de cámara, ni foquista, ni pertiguista, ni director, ni el que lleve los cafés, él debe saber quién es el mejor en cada rama, debe tener una gran lista de contactos para poder conseguir lo que se pronponga, cualquier cosa. El productor establece un plan financiero para ver cómo poder producir el producto audiovisual lo más viable posible. Su función principal es la coordinación del grupo, la financiación y toda la gestión y trámites. Funciones que, cuando estás viendo la última de Superman y Batman, ni aprecias. Un productor ve la película y podría pensar: ostras, casi todas las escenas de acción son tiros de cámara rápidos y se han grabado de noche (o en un plató a oscuras), seguro que para ahorrarse la pasta en tantos efectos especiales.

 

El productor ejecutivo – la cabeza del sector de la producción – es el máximo responsable cuando pase cualquier cosa, por ejemplo, un rodaje el cual un actor subidito decide abandonar y no asiste. ¿La culpa es del actor? No. El fallo es de producción por no tener un actor sustituto o, simplemente, por haber confiado con el actor que les ha dejado a dos velas. Otro ejemplo, se prevé grabar en una localización exterior, pero va y llueve. Eso es un gran fallo de producción ya que el productor, al estudiar una localización, debe de saber el tiempo que hará y, no solo eso, dónde podran comer ese día el equipo técnico y artístico, si hay un establecimiento sanitario cerca, encargarse de tener todos los permisos para poder rodar en la calle (cortar la calle, que te cedan el derecho a poder rodar, etc.), se encarga también de la seguridad, el transporte, si habrá sitio para aparcar y podría seguir con los ejemplos todo el día.

 

Cualquier detalle pequeño, incluso cualquier chorrada, debe estar más que prevista y solucionada para que, en el momento de la verdad, no haya ningún problema y todo salga de la manera más profesional y mayor calidad posible.

 

Es muy fácil grabarse con el móvil, hacer varios cortes y subir el vídeo a Vine. Pero eso ya no es ni un rodaje de 3 meses ni la grabación de una boda. Necesitas organización y, si eres un gran productor, saber mover los hilos. También está tirado editar con el Movie Maker y tener un vídeo precioso sobre tus vacaciones, pero, si quieres que una productora te haga ese vídeo, ésta usará un equipo técnico profesional, al igual que las cámaras que usen, los programas de edición – que, a diferencia del Movie Maker, los programas empleados no son gratuitos, sino que cuestan una media de 500€ (por algo será) – etc.

 

En resumidas cuentas, no sobrevaloréis el trabajo de un productor audiovisual, ya sea autónomo, como si hablamos de productoras de cine. Pero no sólo la de un productor, sino cualquier trabajo dentro del sector audiovisual, ya que, repito, en España, este mundo está muy sobrevalorado, cuando el vídeo siempre será el futuro.